En Nuevo León estamos teniendo un boom de fraudes inmobiliarios: personas que invirtieron en desarrollos inmobiliarios, pero no les entregaron su inmueble.
Esto es lo único que puedes hacer para protegerte de estas situaciones:
Comprar un bien inmueble listo para escriturar.
No preventas, no capital semilla.
¿Por qué suceden estos fraudes?
Lo primero que tenemos que entender es que la gran mayoría de estos proyectos no iniciaron como fraudes, sino como proyectos legítimos con buenas intenciones.
Por eso es tan difícil protegerte de estas situaciones. Es más fácil identificar a un estafador que a alguien que genuinamente quiere hacer las cosas bien, pero no pudo.
La trayectoria de la inmobiliaria no es garantía. Muchas de las situaciones que estamos viviendo en Nuevo León son de desarrolladoras que tenían décadas de experiencia y varios proyectos exitosos terminados. Cualquier desarrolladora puede tener el riesgo de insolvencia y de quedarles mal a sus inversionistas.
Por último, no hay garantía que te puedan ofrecer que realmente te proteja de un peor escenario:
- Los contratos, con o sin notario, no valen nada si la empresa genuinamente no tiene dinero para pagarte.
- Garantías de acciones en la empresa no valen nada si la empresa quiebra.
- Otros activos, como terrenos, no suelen cubrir el valor total del inmueble en construcción. En el mejor de los escenarios, recuperarías una parte de lo invertido.
¿Por qué son tan atractivas estas inversiones?
Usualmente, vemos las inversiones inmobiliarias como algo seguro. Por eso, cuando nos ofrecen un inmueble con descuento (ya sea preventa o capital semilla), parece ser una buena opción y una manera «fácil» de ganar dinero.
Lo que no te dicen es que cuando compras una preventa o inviertes en capital semilla, estás comprando una «promesa» de que te van a entregar el inmueble, no el inmueble como tal. Como ya hemos visto en muchos casos, esas promesas pueden no valer nada.
A mayor rendimiento, mayor riesgo. Siempre.
Esa es una regla de oro con cualquier inversión. Pensar que vamos a obtener un rendimiento atractivo sin arriesgar nuestro dinero es engañarnos a nosotros mismos.
Si quieres protegerte de fraudes inmobiliarios, invierte tu dinero en bienes inmuebles listos para escriturar. El rendimiento no será tan alto, pero el riesgo disminuye drásticamente. Esto lo aprendí a la mala y, lamentablemente, muchas personas lo están aprendiendo a la mala también.
