Cuando el consultorio no va bien, es común entrar en modo crisis y empezar a recortar gastos. Usualmente vemos este camino:
La consulta está baja y lo primero que hacen es recortar el gasto de marketing. Lo cual es de las peores cosas que puedes hacer, porque eso significa que van a disminuir tus pacientes nuevos.
Como nunca tratamos el problema raíz y, además, cortamos los esfuerzos de captar pacientes nuevos, la consulta baja todavía más.
Esto hace que empiecen a recortar más gastos o tomar decisiones que empeoran la atención a los pacientes actuales. Por ejemplo:
- Tomar un segundo trabajo, el cual limita los horarios de consulta y complica que tu consultorio despegue.
- Reducirle el sueldo a la asistente o incluso quedarse sin asistente, lo cual empeora la atención para agendar una cita.
- Cambiarse a una ubicación más lejana o de «menor nivel».
- Entre otros.
Esto hace que poco a poco se vayan perdiendo pacientes y puede hundir completamente una práctica privada. El principal problema de esta situación no es el recorte de gastos, es que no estamos atendiendo el problema desde la raíz.
Si tu consultorio no va bien, lo primero que deberíamos hacer es preguntarnos «¿Por qué no tengo pacientes?». Responder la pregunta no es difícil; lo que a veces es difícil es afrontar una realidad que queremos evitar. Estos son algunos casos que me han tocado:
- Precios de consulta que son muy elevados respecto a la competencia, pero el médico no quiere cobrar igual o menos que la competencia porque «él estudió en los mejores hospitales y debería cobrar más por eso».
- Horarios de consulta muy limitados porque el médico tiene 2 trabajos, pero el médico no quiere liberarse tiempo porque «cómo voy a renunciar a un trabajo si no tengo pacientes privados».
- Ubicaciones que no le favorecen, especialmente cuando se ponen en zonas con mucha competencia médica o en zonas de «alto nivel» para atender pacientes de altos ingresos.
- Doctores que no quieren «gastar» en marketing, pero eso hace que nadie los conozca y, evidentemente, que no tengan pacientes.
- A veces el trato al paciente no es el mejor, lo cual puede ser una realidad difícil de afrontar porque es más fácil echarle la culpa a factores externos que a uno mismo.
- Doctores que manejan su propia agenda y no quieren contratar una asistente o servicio externo para hacerlo. El problema es que no puedes manejar tu propia agenda, trabajar en institución y ver pacientes privados por fuera al mismo tiempo.
- Entre muchos otros.
Tener un consultorio privado exitoso no es fácil, eso nadie lo puede negar, pero lo que tampoco podemos negar es que mientras no identifiques y ataques el problema raíz, el consultorio no va a despegar.
