Los intereses que se generan gracias a nuestras inversiones sí pagan impuestos, pero lo hacen de una manera distinta.
En el caso de intereses provenientes de instituciones del sistema financiero, como lo es CETES Directo, una parte importante del impuesto se paga de manera anticipada, a través de una retención de ISR.
Cada año se publica el porcentaje de retención de ISR que aplicará sobre el capital invertido, no solo sobre los intereses. En este 2026, el porcentaje de retención es del 0.90%.
Eso significa que si tenemos 100 mil pesos invertidos a una tasa del 7.25%, veríamos algo así:
- Intereses brutos: $7,250
- Retención de ISR: $900
- Intereses netos: $6,350
¿La retención es el único impuesto que se paga?
No. Es importante entender que esta retención no es un impuesto definitivo, sino provisional.
El cálculo final de los impuestos por intereses se realiza hasta la declaración anual, que se presenta en abril. En ese momento:
- Se determina el impuesto real que generan tus intereses.
- Se resta el ISR que ya te retuvo CETES Directo.
- El resultado puede ser:
- Saldo a favor, o
- Saldo a pagar.
¿Qué puedo esperar en la declaración anual?
Únicamente se paga impuesto por los intereses que superen la inflación, los cuales se llama intereses reales.
Históricamente, el rendimiento de CETES ha estado relativamente cerca de la inflación, lo que provoca que los intereses reales gravables sean bajos.
Esto ayuda a que la retención que hicieron de ISR sea suficiente para cubrir el pago definitivo de ISR generado por los intereses e incluso puede sobrar un poco, generando un saldo a favor en tu declaración.
En resumen
Los ingresos por intereses de CETES no suelen causar «problemas» en tu declaración anual, ya que la retención suele ser suficiente para cubrir el pago de impuestos.
Lo importante es tener en cuenta que cuando la plataforma dice «rendimiento del 7.25% anual», realmente estarás recibiendo un rendimiento menor por la retención de impuestos que se realiza.
