Últimamente he estado muy inspirado con temas de negocios y crecimiento de consultorios, en gran parte debido a un consejo de directores del que soy parte desde hace alrededor de 6 meses.
En ese consejo no te dan respuestas, ya que cada empresa tiene una situación particular, pero sí te ayudan a que tú encuentres las respuestas.
En la gran mayoría de los casos, las respuestas no son innovadoras, ni novedosas, ni siquiera son poco comunes. Son cosas de sentido común que no estamos aplicando.
Un consultorio se comporta de manera similar.
Hace unos días publiqué un artículo del blog acerca de 3 métricas que todo consultorio debe medir (y muchos no miden). El mensaje de ese artículo es sencillo: debes saber dónde estás parado antes de poder avanzar.
Lo que me faltó agregar es una segunda parte. Una vez que sabes dónde estás parado, necesitas saber a dónde quieres llegar. Es decir, necesitas tener una meta definida.
¿Tener una meta es una idea innovadora? Por supuesto que claro que no. Es de sentido común.
Sin embargo, si yo le preguntara a 100 doctores «¿Cuál es tu meta de pacientes de este mes?», yo creo que podría contar con mis manos a aquellos que tienen una respuesta definida.
¿Dónde empezar?
El proceso es sencillo:
- Defines dónde estás parado. Para eso necesitamos indicadores.
- Defines a dónde quieres llegar. Para eso necesitamos una meta.
- Empezamos a probar ideas para ver qué funciona.
No soy un experto consultor de negocios, pero en mi experiencia, la generación de ideas y las acciones vienen después de ser conscientes de la discrepancia entre donde estamos parados y donde queremos estar.
